Cuando nos enfrentamos a un trabajo de rehabilitación, necesitamos saber si debemos eliminar el revestimiento actual. En algunas ocasiones el cliente deseará otro tipo de recubrimiento (tapizados, moquetas…); entonces no nos quedará otra opción que proceder a su extracción del revestimiento viejo.
Otras veces será el propio pintor el que decidirá la eliminación del revestimiento, bien por su degradación o por la baja adherencia que presenta. Si el revestimiento y soporte están muy deteriorados o están poco adheridos, deberemos eliminarlos para asegurar el anclaje de los nuevos revestimientos.